Una de las dudas más frecuentes antes de una cirugía de catarata es: “¿me va a doler?”. Es una pregunta muy normal. La idea de una cirugía en el ojo puede generar ansiedad, incluso en personas tranquilas.
La buena noticia es que la cirugía de catarata moderna suele realizarse con anestesia local, generalmente mediante gotas anestésicas, y en algunos casos con apoyo de sedación suave. Esto permite que el paciente esté cómodo durante el procedimiento, sin necesidad de anestesia general en la mayoría de los casos. Las guías clínicas describen varias formas de anestesia local para catarata, incluyendo anestesia tópica con gotas, anestesia intracameral y bloqueos perioculares en casos seleccionados.
¿La cirugía de catarata duele?
En la mayoría de los pacientes, la cirugía de catarata no se vive como una experiencia dolorosa. Lo habitual es sentir luz, líquido, algo de presión o movimientos suaves alrededor del ojo, pero no dolor.
La anestesia tiene como objetivo bloquear la sensibilidad del ojo para que el procedimiento sea tolerable y seguro. En algunos pacientes puede haber una leve molestia o sensación de presión, especialmente en ciertos momentos de la cirugía, pero el equipo médico está atento durante todo el procedimiento para ajustar el manejo si fuera necesario.
¿Voy a estar despierto durante la operación?
Sí, en la mayoría de los casos el paciente está despierto, pero tranquilo. Esto no significa que tenga que “ver” la operación como tal. Lo más frecuente es percibir luces, sombras o colores, pero no detalles claros de lo que está ocurriendo.
Estar despierto también tiene ventajas: permite una recuperación más rápida, evita los riesgos de una anestesia general y hace posible que el paciente se vaya a su casa el mismo día.
¿Qué tipo de anestesia se usa?
En cirugía de catarata se pueden usar distintas alternativas, según el caso:
1. Anestesia tópica con gotas
Es una de las formas más usadas actualmente y la que utiliza el Dr. Nicolás Montes para cirugía de Catarata. Se aplican gotas anestésicas sobre la superficie del ojo para adormecerlo. Con eso es suficiente para realizar la cirugía de manera cómoda.
Es nuestra anestesia de elección en más del 99% de los pacientes que deben operarse de cataratas.
Su gran ventaja es que evita inyecciones alrededor del ojo, no se utilizan agujas y permite una recuperación más rápida. En algunos casos se puede complementar con anestesia dentro del ojo, llamada anestesia intracameral, también sin agujas.
2. Anestesia local con bloqueo
En ciertos pacientes puede preferirse un bloqueo anestésico alrededor del ojo, como anestesia subtenoniana, peribulbar o retrobulbar. Estas técnicas buscan disminuir la sensibilidad y, en algunos casos, reducir el movimiento ocular.
No todos los pacientes la necesitan. Suele reservarse para cirugías más complejas, pacientes con dificultad para mantener el ojo quieto, ansiedad importante o situaciones particulares definidas por el cirujano. En nuestra práctica habitual esta anestesia la utilizamos en el 0.2% de nuestros pacientes.
3. Sedación suave
Algunos pacientes reciben sedación ligera para estar más tranquilos. No es lo mismo que anestesia general: el paciente puede estar relajado, somnoliento o con menor ansiedad, pero mantiene su respiración espontánea.
La necesidad de sedación depende de varios factores: nivel de ansiedad, antecedentes médicos, duración esperada de la cirugía y criterio del equipo tratante. Existen distintos modelos de sedación en cirugía de catarata, desde mínima sedación hasta monitorización anestésica más formal en casos seleccionados.
4. Anestesia general
La anestesia general es muy poco habitual en adultos para cirugía de catarata estándar. Puede considerarse en situaciones especiales, por ejemplo, pacientes que no pueden colaborar, personas con movimientos involuntarios importantes, ansiedad extrema, ciertas condiciones neurológicas o cirugías especialmente complejas.
¿Qué voy a sentir durante la cirugía?
Cada persona vive la experiencia de manera distinta, pero lo más común es sentir:
- Que ves luces o colores.
- Agua o líquido sobre el ojo.
- Sensación de presión muy leve.
- Movimiento alrededor del ojo.
- Instrucciones simples del equipo médico, como mirar hacia una luz.
Lo importante es que el paciente no tiene que “ayudar” demasiado. Basta con intentar mantenerse tranquilo y seguir las indicaciones simples del cirujano.
¿Y si me pongo nervioso durante la cirugía?
Es muy normal sentir nervios antes de una cirugía ocular. Por eso, antes del procedimiento se explica lo que va a ocurrir y se evalúa si el paciente necesita algún apoyo adicional.
Durante la cirugía, el paciente está constantemente monitorizado por el médico anestesista que acompaña y todo el equipo de pabellón está constantemente pendiente del paciente. Si aparece alguna molestia, ansiedad o incomodidad, se puede manejar en el momento con medicamentes de muy rápida acción. La comunicación entre paciente y equipo es parte importante de una cirugía segura.
¿La anestesia tiene riesgos?
Como todo procedimiento médico, la anestesia puede tener riesgos, aunque en la cirugía de catarata moderna estos suelen ser extremadamente bajos. Las gotas anestésicas evitan los riesgos asociados a inyecciones alrededor del ojo. Los bloqueos anestésicos pueden ser muy útiles en casos seleccionados, aunque requieren una evaluación adecuada.
La elección del tipo de anestesia debe individualizarse según el ojo, el tipo de catarata, los antecedentes médicos, la ansiedad del paciente y la experiencia del equipo quirúrgico.
Entonces, ¿cuál es la mejor anestesia para catarata?
No existe una única respuesta para todos. En muchos pacientes, la anestesia con gotas, a veces asociada a sedación suave, es suficiente y muy bien tolerada. En otros casos, puede ser más seguro o cómodo usar un bloqueo local u otra estrategia.
Lo más importante es conversar con tu oftalmólogo antes de la cirugía. Así se puede elegir la opción más adecuada para tu caso y resolver tus dudas antes del procedimiento.
Conclusión
La cirugía de catarata suele realizarse con anestesia local y, eso suele ser suficiente para no sentir dolor durante la cirugía. Es normal sentir nervios, pero el procedimiento está diseñado para que el paciente esté cómodo, seguro y acompañado durante todo el proceso.
Si tienes cataratas y te preocupa la anestesia, el dolor o estar despierto durante la operación, lo ideal es resolver esas dudas en la evaluación preoperatoria. Muchas veces, entender bien el proceso ayuda a llegar mucho más tranquilo el día de la cirugía.
Preguntas frecuentes
¿Me van a pinchar el ojo?
En casos muy excepcionales. Más del 99% de los pacientes que se operan de catarata con el equipo del Dr. Nicolás Montes reciben gotas anestésicas y no es necesario utilizar agujas o pinchazos alrededor del ojo. En algunos casos específicos podemos indicar anestesia mediante bloqueo local, pero eso se decide según cada paciente y es muy infrecuente (menos del 0.2% de los pacientes).
¿Voy a ver lo que me están haciendo en la cirugía?
Lo habitual es ver luces, sombras o colores, pero no detalles claros de la cirugía.
¿Puedo mover el ojo durante la cirugía?
El equipo te dará indicaciones simples. Si necesitas moverte, toser o hablar, es importante avisar. No se espera que el paciente sea “perfecto”, solo que intente colaborar.
¿Me duermen completo?
En la mayoría de los adultos no es necesario dormir completamente al paciente. La anestesia general se reserva para casos especiales.
¿Cuánto dura la cirugía?
La cirugía de catarata suele ser breve y durar entre 15 y 20 minutos, aunque el tiempo total de estadía en la clínica es mayor por la preparación previa.