Cirugía de hipermetropía con lentes intraoculares en mayores de 45 años

Tabla de contenido

Por el Dr. Nicolás Montes, oftalmólogo subespecialista en córnea, cirugía de catarata y cirugía refractiva con Láser y Lentes intraoculares.

Después de los 45 años, la hipermetropía suele coexistir con presbicia —pérdida del enfoque cercano— y, en algunos pacientes, con cambios iniciales de catarata. Por eso, la alternativa más integral puede ser reemplazar el cristalino por un lente intraocular (LIO) calculado para corregir la graduación y ampliar el rango visual.

La cirugía puede reducir de manera importante la dependencia de anteojos para lejos y, según el LIO elegido, también para computador y lectura. No obstante, requiere una evaluación completa: ningún lente reproduce exactamente un cristalino joven ni garantiza eliminar los anteojos en todas las situaciones.

¿Por qué cambia la hipermetropía después de los 45 años?

La hipermetropía es un defecto óptico frecuente en ojos que suelen ser más cortos de lo habitual. Durante la juventud, el cristalino puede compensar parte del aumento mediante un esfuerzo de enfoque llamado acomodación.

Con el paso del tiempo, el cristalino pierde flexibilidad. A partir de los 40 a 45 años en general, aparece la presbicia. La hipermetropía que antes estaba “escondida” se hace más evidente y el paciente puede comenzar a necesitar:

  • Anteojos para leer o mirar el celular.
  • Otra graduación para trabajar frente al computador.
  • Corrección también para conducir o ver televisión.
  • Cambios más frecuentes en su receta.
  • Más luz para leer y mayor esfuerzo para enfocar.

¿En qué consiste la cirugía de hipermetropía con lente intraocular?

La cirugía consiste en retirar el cristalino mediante facoemulsificación e implantar en su lugar un lente intraocular personalizado. La técnica es similar a la utilizada en una cirugía moderna de catarata y se realiza de manera ambulatoria, con anestesia en gotas y a través de una microincisión que no requiere suturas.

Según el estado del cristalino, el mismo procedimiento puede recibir dos nombres:

  • Cirugía de catarata con objetivo refractivo: el cristalino ya presenta una opacidad que afecta la visión.
  • Cirugía facorrefractiva o recambio refractivo del cristalino: el cristalino todavía es transparente o tiene cambios mínimos, pero se reemplaza para corregir hipermetropía y presbicia en conjunto o no con astigmatismo según sea el caso.

En un paciente adecuado, la cirugía puede abordar en un solo plan:

  1. La hipermetropía para visión lejana.
  2. La presbicia para visión intermedia y cercana, según el lente intraocular seleccionado.
  3. El astigmatismo corneal, si se utiliza un lente tórico cuando corresponde.
  4. Una catarata presente o futura, porque el cristalino natural deja de estar en el ojo.

Una vez retirado el cristalino, ese ojo no volverá a desarrollar catarata. Sí puede opacificarse con los años la cápsula fina que sostiene el LIO; esto se denomina opacidad de cápsula posterior y generalmente se trata con láser YAG una única vez en la vida.

¿Qué tipo de lente intraocular se puede utilizar?

No existe un lente “mejor” para todos. La elección busca equilibrar rango visual, calidad de imagen y fenómenos nocturnos según el ojo y el estilo de vida.

Lente monofocal o monofocal mejorado

Prioriza una distancia, habitualmente lejos. Los diseños monofocales mejorados pueden aportar algo más de visión intermedia, con alta calidad óptica y pocos halos. En general se necesitan anteojos para leer. Es una buena opción para quienes priorizan nitidez, contraste o conducción nocturna.

Lente de profundidad de foco extendida o EDOF

Amplía el rango desde lejos hacia la distancia intermedia, útil para conducir, mirar el tablero o trabajar frente al computador. Suele generar menos fenómenos luminosos que los lentes multifocales, pero para letra pequeña puede requerir anteojos. En casos seleccionados puede combinarse con una micromonovisión suave.

Lente trifocal o de rango visual completo

Proporciona focos de lejos, intermedio y cerca, y suele ofrecer la mayor probabilidad de independencia de anteojos. Como contrapartida, puede producir halos, reflejos o deslumbramiento nocturno. Requiere una córnea regular, retina y nervio óptico compatibles, mediciones precisas y expectativas realistas.

Lente tórico para corregir astigmatismo

“Tórico” no describe el rango de enfoque: indica que el lente intraocular corrige astigmatismo. Puede combinarse con un diseño monofocal, EDOF o trifocal. Su potencia y eje deben calcularse cuidadosamente porque una rotación reduce el efecto.

¿Quién puede ser candidato y qué exámenes se necesitan?

La cirugía de hipermetropía con lente intraocular puede considerarse en una persona mayor de 45 años que:

  • Tiene hipermetropía y presbicia con dependencia importante de anteojos.
  • Necesita distintas correcciones para lejos, computador y lectura.
  • Presenta una hipermetropía poco adecuada para tratamiento con láser
  • Tiene cambios iniciales o una catarata que ya afecta su calidad visual.
  • Desea disminuir el uso de anteojos y comprende las limitaciones del procedimiento.
  • Posee una córnea, retina y nervio óptico compatibles con el LIO considerado.
La precisión comienza antes del pabellón. Una evaluación completa puede incluir:
  • Refracción: para conocer la hipermetropía manifiesta.
  • Biometría ocular: mide la longitud del ojo y otras variables necesarias para calcular la potencia del LIO.
  • Topografía o tomografía corneal: analiza regularidad, curvatura, astigmatismo y aberraciones de la córnea.
  • Superficie ocular: el ojo seco puede alterar las mediciones y la calidad visual.
  • Examen de retina y nervio óptico: siempre debe ser complementado con OCT para mayor precisión.
  • Presión ocular y anatomía del segmento anterior: especialmente relevantes en ojos hipermétropes con cámara estrecha.

Puede ser necesario tratar primero un ojo seco, inflamación palpebral u otra alteración. Glaucoma avanzado, daño macular, retinopatía diabética, irregularidad corneal o neuropatía óptica pueden limitar el resultado y modificar el lente aconsejable. En ojos muy cortos o con cámara estrecha, el cálculo y la técnica requieren especial cuidado.

También importa cómo usas la visión: computador, lectura fina, deportes y conducción nocturna. La disposición a utilizar anteojos ocasionalmente o aceptar halos orienta tanto como las mediciones.

¿Cómo se realiza la cirugía y cuánto demora la recuperación?

La intervención es ambulatoria y habitualmente dura alrededor de 15 minutos por ojo. Con anestesia en gotas, se realiza una microincisión, se aspira el cristalino y se implanta el LIO.

Puedes leer con más detalle qué se siente durante el procedimiento en nuestra nota sobre anestesia en cirugía de catarata.

Muchos pacientes notan mejoría durante los primeros días y retoman varias actividades cotidianas en cinco a siete días. Durante la recuperación se deben utilizar las gotas indicadas, no frotarse los ojos, evitar esfuerzos y contaminación con agua, asistir a controles y consultar ante dolor intenso, pérdida brusca de visión o enrojecimiento progresivo (muy infrecuentes).

¿Qué resultados se pueden esperar?

El objetivo no es simplemente “sacar el aumento”, sino obtener visión útil en las distancias prioritarias. Con una indicación adecuada, mediciones confiables y un LIO bien elegido, muchos pacientes disminuyen de manera importante su dependencia de anteojos:

  • Con un monofocal enfocado para lejos, normalmente se requieren anteojos para cerca.
  • Con un EDOF, suele lograrse buena visión de lejos e intermedia, pero puede necesitarse apoyo para lectura fina.
  • Con un trifocal o lente de rango completo, aumenta la probabilidad de desenvolverse sin anteojos en más distancias, aceptando una mayor posibilidad de halos o reflejos.

Riesgos y limitaciones que deben conocerse

Aunque la facoemulsificación es una técnica estandarizada, ocurre dentro del ojo y no está libre de riesgos. Las complicaciones posibles incluyen infección intraocular, inflamación, aumento de presión, edema corneal o macular, rotura capsular, alteraciones de la retina, error refractivo residual, opacidad capsular, rotación de un LIO tórico y necesidad de otro procedimiento. Todas las anteriores son muy infrecuentes (<0.1%)

Los LIO de rango ampliado pueden producir halos, deslumbramiento o menor contraste. Muchas personas se adaptan, pero no se puede asegurar que desaparezcan por completo. La selección y una conversación honesta son tan importantes como la operación.

¿La cirugía con lente intraocular puede realizarse con Bono PAD Fonasa?

Sí, puede realizarse con bono PAD Fonasa (Bono PAD + valor del lente intraocular no cubierto por Fonasa)

Preguntas frecuentes sobre cirugía de hipermetropía después de los 45 años

¿Se puede corregir la hipermetropía y la presbicia en la misma cirugía?

Sí. La hipermetropía se corrige con la potencia del LIO y la presbicia puede abordarse con un EDOF, trifocal o una estrategia binocular. La independencia de anteojos depende del diseño y del ojo.

¿Cuál es el mejor lente intraocular para una persona hipermétrope?

No existe uno universal. Quien conduce de noche puede priorizar contraste y pocos halos; quien desea leer sin anteojos puede preferir mayor visión cercana. También influyen el astigmatismo, la córnea, la retina y el nervio óptico.

¿Un LIO EDOF permite leer sin anteojos?

Puede ofrecer visión cercana funcional, pero su fortaleza es lejos e intermedio. Para letra pequeña pueden seguir siendo necesarios los anteojos.

¿La cirugía elimina la catarata para siempre?

Al retirar el cristalino, ese ojo ya no desarrolla catarata. Puede opacificarse la cápsula que sostiene el LIO; generalmente se trata con láser YAG y no es una nueva catarata.

¿Voy a quedar sin anteojos?

La meta es disminuir su dependencia, no prometer eliminarlos. Incluso con lentes de rango completo pueden ser útiles para letra pequeña, conducción nocturna o trabajos de máxima precisión.

¿La operación duele?

Se realiza con anestesia en gotas y el dolorsa. Es normal notar luces, agua o una presión leve, pero no se ven los instrumentos dentro del ojo.

Evaluación para cirugía de hipermetropía en Concepción

Si tienes más de 45 años y usas anteojos por hipermetropía, una evaluación completa permitirá determinar si conviene mantener la corrección con anteojos, realizar una cirugía corneal o reemplazar el cristalino por un lente intraocular.

El Dr. Nicolás Montes, oftalmólogo subespecialista en córnea, cirugía de catarata y cirugía refractiva con láser y lentes intraoculares, atiende en Centro Oftalmológico Láser, Mall Plaza El Trébol, segundo nivel, sobre Supermercado Tottus, Concepción.

La evaluación busca el mejor equilibrio entre rango y calidad visual, explicando beneficios, alternativas, límites y riesgos. Atendemos pacientes de Concepción, Talcahuano, San Pedro de la Paz, Chiguayante y otras comunas de Biobío y Ñuble.

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